Espacios globales
Dentro de los espacios globales podemos encontrar: el Espacio Bebé y el Espacio Familiar. Estos espacios de interacción entre familias y niños tienen como objetivo clave el aprendizaje con la interacción del otro, adaptado a las diferentes franjas de edad.

El Espacio Bebé es una estancia para familias con bebés menores de 1 año, escolarizados o no escolarizados en el jardín de infancia. El bebé estará acompañado por su adulto de referencia.

El Espacio Familiar es un espacio para familias donde participan niñas y niños desde los 12 hasta los 36 meses, escolarizados y no escolarizados en el jardín de infancia. Estarán acompañados por su adulto de referencia.

Objetivos y características de los espacios: Se trata de espacios abiertos para que las familias puedan pasar un tiempo en un ambiente tranquilo y con el objetivo de disfrutar del niño o niña, proporcionándole las condiciones necesarias para un correcto desarrollo de la psicomotricidad, dentro del marco del movimiento libre. Se caracterizan por ser espacios que ayudan a compartir vivencias con otras familias que pasan por situaciones similares, en función de la edad del niño. Son espacios totalmente adaptados a las necesidades e inquietudes de los niños, un espacio compartido con otros bebés y adultos que le ayudan a crecer y desarrollarse. Durante la sesión se podrá contar con el asesoramiento de profesionales. Será un espacio donde plantear dudas o hablar sobre temas de crianza o del día a día de los niños… El educador/a los acompañará, dinamizando los diferentes momentos, propiciando escenarios de reflexión y pensamiento sobre situaciones relacionadas con el cuidado de sus niños. Como también hará la función de intermediario/a y será el encargado/a de exponer los materiales y las explicaciones pertinentes para poder llevar a cabo la actividad correspondiente. Las actividades, juegos y/o temas de reflexión que se propondrán en las sesiones se pueden decidir previamente y conjuntamente entre todos. Y siempre, con una intencionalidad educativa. Este espacio crea el ambiente idóneo donde las familias de los niños pueden aprovechar estos momentos para reforzar los vínculos con el bebé, a través del juego, el afecto y las emociones. Debemos recordar la gran importancia del juego como herramienta de diversión, de formación, de entretenimiento y sobre todo de aprendizaje.